Un equipo internacional de investigadores liderado por la Estación Biológica de Doñana ha descubierto una nueva especie de insecto fosilizado en Australia, Telmatomyia talbragarica, con una edad estimada de 151 millones de años. Esta mosca jurásica posee una estructura adaptativa inesperada, un disco de succión terminal, que le permitía adherirse a superficies sólidas en un entorno de lagos y aguas estancadas. El hallazgo sugiere que los quironómidos, una familia de insectos conocida como mosquitos no picadores, podrían haberse originado en Gondwana, el supercontinente del hemisferio sur, y no en Laurasia como se creía anteriormente. El descubrimiento también subraya la importancia de los ecosistemas de agua dulce y la necesidad de proteger la biodiversidad. Los investigadores han publicado sus hallazgos en la revista científica Gondwana Research. El equipo de investigación está liderado por la Estación Biológica de Doñana y ha contado con la colaboración de expertos internacionales. El estudio ha permitido conocer mejor la evolución de los quironómidos y su papel en los ecosistemas de agua dulce.