Un equipo de la Universidad de California en San Diego ha identificado un pequeño fragmento de ADN llamado HAR123, que podría explicar la flexibilidad cognitiva humana y ofrecer pistas sobre la evolución del cerebro. HAR123 es un potenciador transcripcional que se encuentra en el cromosoma 17 y actúa como un interruptor que impulsa la formación de células progenitoras neurales. Los experimentos muestran que HAR123 estimula la producción de células progenitoras neurales, lo que asegura que el cerebro se forme correctamente y influye en la proporción final de neuronas frente a glías. El equipo comparó la versión humana de HAR123 con la de chimpancés y ratones, y encontró que la versión humana promovió con más eficiencia la transición hacia células progenitoras. El estudio sugiere que HAR123 podría haber tenido un papel en la expansión y complejidad del cerebro humano, y que su ausencia podría estar relacionada con trastornos neurológicos como el autismo o la esquizofrenia. El hallazgo ha sido publicado en la revista Science Advances y se centra en las regiones aceleradas humanas, partes del genoma que han cambiado muy rápido desde que nos separamos evolutivamente de los chimpancés hace unos cinco millones de años.