Un equipo de arqueólogos ha descubierto un esqueleto en una cueva de Vietnam que data de hace 12.000 años. El análisis del esqueleto, conocido como TBH1, revela que el individuo murió debido a una herida causada por una punta de cuarzo que se encontró en la zona del cuello. La punta de cuarzo es inusual y no se parece a ninguna herramienta de piedra encontrada en el sitio ni en sus alrededores. El estudio sugiere que este tipo de proyectil podría haber sido parte de una tecnología microlítica compuesta. El análisis de ADN mitocondrial mostró que el individuo pertenecía a un linaje materno del macrohaplogrupo M, asociado con los primeros colonizadores de Asia. La investigación también estimó que TBH1 medía cerca de 1,70 metros de altura y que llevaba una vida físicamente activa pero saludable. El hallazgo es significativo porque proporciona evidencia de violencia interpersonal en el Pleistoceno tardío en el sudeste asiático continental.