La Antártida Oriental registró temperaturas de -98 ºC, superando las temperaturas de Marte. Esto se descubrió gracias a los datos obtenidos a través de satélites de observación de la Tierra, como los satélites Terra y Aqua de la NASA. La Base Vostok, una estación de investigación rusa, registró una temperatura de -89,2 ºC en 1983. Sin embargo, un estudio más reciente encontró que algunas áreas de la Antártida experimentaron temperaturas por debajo de -90 ºC durante el invierno del hemisferio sur. El científico Ted Scambos dirigió el estudio, que utilizó datos satelitales para observar las temperaturas en la meseta antártica. La Antártida es el lugar más frío del planeta, y su clima severo hace que sea un laboratorio natural ideal para estudiar los efectos del frío en organismos. La fauna que habita esta zona ha tenido que adaptarse a estas condiciones extremas, con organismos que sobreviven a temperaturas bajo cero. El estudio se llevó a cabo entre 2014 y 2016, y encontró que las temperaturas en algunas áreas de la Antártida llegaron a alcanzar los -98 ºC, un récord histórico para la superficie terrestre.