Un equipo de la Universidad de Hawái ha resuelto el misterio de la lluvia de plasma en el Sol. La lluvia se produce en la corona, la capa más externa y caliente del Sol, donde masas de plasma más denso y relativamente 'frío' se condensan y caen de nuevo hacia la superficie solar. El descubrimiento se publicó en la revista The Astrophysical Journal y explica por qué se forman estas condensaciones de plasma. La clave del descubrimiento fue introducir en las simulaciones la variación de la abundancia de elementos químicos en el espacio y en el tiempo. El mecanismo de la lluvia de plasma implica una erupción solar que calienta la cromosfera, lo que provoca que una gran cantidad de plasma se 'evapore' y ascienda a gran velocidad hacia los bucles coronales. El plasma 'nuevo' se concentra en el punto más alto del arco, creando un 'pico' con elementos como el hierro o el silicio, que pueden irradiar mucha energía rápidamente y enfriar el plasma. El enfriamiento brusco causa una caída de presión, lo que atrae más plasma hacia la zona, aumentando la densidad y produciendo una 'fuga térmica'. Este modelo ha permitido simular la formación de lluvia en el Sol y mejorar la capacidad para predecir el clima espacial. Las erupciones solares pueden lanzar al espacio enormes cantidades de energía y partículas que pueden dañar satélites y interrumpir las comunicaciones. El hallazgo obliga a reescribir una parte fundamental de la física solar y abre un gran campo de investigación para entender cómo la energía se mueve a través del astro.