En la década de 1970, el zoólogo soviético Nikolai Vereshchagin introdujo 213 coypus en el Cáucaso para repoblar la fauna. Sin embargo, la especie se adaptó y prosperó, causando daños ambientales significativos. El coypu es considerado una de las 100 especies invasoras más peligrosas a nivel mundial y ha destruido la vegetación autóctona, competido con especies nativas y amenazado hábitats de aves en peligro de extinción. La especie se ha propagado a países vecinos, complicando su manejo. Expertos sugieren implementar programas de recompensa por captura, similares a los utilizados en Luisiana, donde se ofrece un pago por cada cola de coypu entregada. La WWF Azerbaiyán apoya la restitución de un sistema de recompensas para controlar la población de coypus. El caso del coypu en Azerbaiyán subraya la importancia de desarrollar un enfoque de conservación basado en la ciencia y la sostenibilidad.