El cometa 3I/ATLAS, descubierto el 1 de julio, ofreció una oportunidad única para estudiar un objeto interestelar. Con una órbita hiperbólica y velocidad de entrada de 38 km/s, su paso cercano a Marte generó una oportunidad para estudiarlo de cerca. Un estudio calculó que si una nave hubiera partido desde la órbita marciana el mismo día del descubrimiento, el encuentro habría sido posible el 3 de octubre. Sin embargo, desde la Tierra, el delta-v necesario superaba los 24 km/s, lo que hizo imposible la misión. El cometa 3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar detectado y probablemente proviene de la nube de Oort de otra estrella. La Agencia Espacial Europea planea lanzar la misión Comet Interceptor en 2029, que estará en espera de un próximo cometa virgen. La oportunidad perdida con el cometa 3I/ATLAS ha llevado a replantear la estrategia para futuras misiones interestelares, considerando la posibilidad de tener naves listas en Marte o puntos estratégicos como L2.