Investigadores de la Universidad de Nottingham y la Universidad de Kansas descubrieron que las comunidades microbianas del suelo pueden recordar condiciones pasadas de sequía y transmitir ese legado a las plantas. Este fenómeno, llamado memoria ecológica, redefine la relación entre clima, suelo y vegetación. El estudio analizó suelos de seis praderas de Kansas con distintos niveles de precipitación y encontró que las plantas cultivadas en suelos con memoria de sequía mostraron una mayor tolerancia al estrés hídrico. El Dr. Gabriel Castrillo destaca que las comunidades microbianas del suelo pueden adaptarse rápidamente a los cambios ambientales y ayudar a las plantas a resistir la sequía. El conocimiento de estos legados microbianos podría aplicarse en la restauración de ecosistemas degradados y en la creación de cultivos más resilientes.