Un nuevo estudio publicado en la revista Quaternary Science Advances sugiere que el puente terrestre de Bering, que conectaba Asia y Alaska, existió hace 35.000 años, antes de la fase más fría de la última glaciación. Esto acorta la ventana temporal para la migración humana hacia América, coincidiendo con las huellas de 23.000 años de antigüedad halladas en el Parque Nacional White Sands de Nuevo México. La investigación previa indicaba que el puente terrestre permitió la migración de animales como mamuts y caballos entre Asia y América durante el Último Máximo Glacial, entre hace 26.500 y 19.000 años. Sin embargo, los científicos estimaban que el puente terrestre estaba por encima del nivel del mar desde hace unos 70.000 años. El estudio revela que el puente terrestre podría haber estado inundado entre 46.000 y 35.700 años atrás, lo que significa que no estuvo expuesto a cruces terrestres hasta después de esa fecha. Los datos de sedimentos oceánicos y análisis de fósiles de animales antiguos respaldan esta teoría. El peso del hielo habría presionado la tierra, elevando el nivel del mar local, lo que sugiere que el puente terrestre se abrió más tarde de lo que se creía, unos 10.000 años antes del apogeo de la última glaciación. Los conocimientos marítimos de los ancestros de los inuit modernos sugieren que aún era posible que los humanos antiguos llegaran a América en barco.