La tomografía por muones es una técnica que utiliza partículas elementales para explorar sitios arqueológicos sin excavar. Los muones se generan cuando los rayos cósmicos chocan con la atmósfera terrestre y pueden penetrar profundamente en la tierra. Un equipo liderado por los profesores Erez Etzion y Oded Lipschits de la Universidad de Tel Aviv llevó esta tecnología a la práctica en el sitio arqueológico de la Ciudad de David en Jerusalén. Instalaron detectores de muones en una estructura subterránea conocida como la Cisternas de Jeremías y compararon los datos con un escaneo LiDAR de alta resolución del lugar. El resultado fue contundente, el detector fue capaz de identificar diferencias en la densidad del terreno, indicando la presencia de espacios vacíos con gran precisión. Esta demostración marca un hito al comprobar que la tecnología es viable en condiciones reales. La tomografía por muones permite mapear en 3D el subsuelo sin remover una sola piedra, guiando a los arqueólogos con información precisa sobre dónde excavar. El equipo utilizó detectores que registran la trayectoria angular de los muones con alta precisión, lo que permite construir una imagen tridimensional del subsuelo. El proceso requiere tiempo, pero incluso con tiempos razonables de exposición ya es posible obtener resultados útiles. La técnica tiene un gran potencial en la arqueología y también se está explorando su aplicación en infraestructura, como la detección de sedimentos en túneles submarinos o el monitoreo de volcanes.