Un equipo internacional de investigación descubrió el ejemplo más antiguo conocido de un pez con dientes adicionales en el interior de su boca, Platysomus parvulus, que vivió hace 310 millones de años. Este pez desarrolló una forma única de devorar a sus presas utilizando una 'mordida de lengua', un conjunto de dientes en el suelo y el paladar que les ayuda a triturar y masticar alimentos duros. La investigación, publicada en Biology Letters, utilizó una tomografía computarizada de alta resolución para reconstruir la anatomía interna del fósil, descubierto en formaciones rocosas del condado británico de Staffordshire. El fósil de Platysomus revela una placa dental inferior de varias partes y una placa superior estrecha, ambas con una sola capa de dientes puntiagudos. El profesor Sam Giles, de la Universidad de Birmingham, explica que este descubrimiento ayuda a comprender cómo evolucionaron los peces tras la extinción masiva del Devónico final. La mordedura de lengua ha evolucionado muchas veces en diferentes grupos de peces, incluso en los modernos como la trucha y el macabí, lo que confirma que sigue siendo una herramienta útil para los peces.