El planeta esperaba un pacto histórico para regular el ciclo de vida del plástico, pero las negociaciones internacionales fracasaron. El plástico es una amenaza silenciosa para la vida marina, y la falta de acuerdo en la ONU deja un escenario inquietante para las próximas décadas. Una expedición conjunta del CONICET y el Schmidt Ocean Institute demostró que los microplásticos se acumulan en aguas profundas. Según Florencia Arrighetti, investigadora del Museo Argentino de Ciencias Naturales, estas partículas aparecen en cualquier compartimento que se analice. Las negociaciones en la ONU buscaban un tratado ambicioso que regulara todo el ciclo de vida del plástico, pero los países petroleros frenaron cualquier intento de limitar la producción o prohibir aditivos tóxicos. Para 2050, se calcula que existirán 12 mil millones de toneladas de residuos plásticos acumulados en vertederos y océanos. Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, reconoció que la última ronda de conversaciones sirvió al menos para delimitar las líneas rojas de cada país.