El trébol de cuatro hojas es un símbolo de fortuna y amor que se encuentra en praderas y parques. La probabilidad de encontrar uno es de 1 entre 10.000 ejemplares. La biología explica que la rareza se debe a una mutación genética en el genoma del trébol blanco, específicamente en los genes SGL1 y PALM1. En 2010, investigadores de la Universidad de Georgia localizaron el área responsable de esta variación. La tradición asegura que Eva se llevó un trébol de cuatro hojas al salir del Paraíso, y cada foliolo representa fe, esperanza, amor y suerte. El mito incluso llegó al automovilismo, donde el piloto italiano Ugo Sivocci pintó un trébol de cuatro hojas en su coche de Alfa Romeo como amuleto. La genética explica que la mutación del gen PALM1 no solo da lugar a tréboles de cuatro hojas, sino que pudo influir en la evolución de plantas con hojas de formas variadas. La dificultad de encontrar uno mantiene viva la magia.