El telescopio espacial James Webb ha detectado pequeños puntos rojos en el universo temprano, que podrían ser estrellas de agujero negro. Estos objetos emiten una luz inusualmente brillante en el espectro rojo y se encuentran a una distancia de 12 mil millones de años luz. Un equipo internacional de astrónomos liderado por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania ha analizado los datos y sugiere que estos puntos rojos podrían ser enormes esferas de gas frío iluminadas desde su centro por un agujero negro supermasivo. El objeto más extremo, apodado 'The Cliff', se encuentra a 12 mil millones de años luz y presenta un espectro que sugiere una masa colosal. La existencia de estas estrellas de agujero negro podría resolver el misterio de la formación de agujeros negros supermasivos en el universo temprano. Los científicos aún deben confirmar la validez de esta teoría y realizar más observaciones para medir la densidad del gas que rodea estos objetos.