El objeto interestelar 3I/ATLAS ha sobrevivido a una tormenta solar que podría haberlo desintegrado. En septiembre, una eyección de masa coronal impactó contra el objeto, pero no se observaron daños visibles. Los científicos han ensayado varias hipótesis para explicar su resistencia, como la posibilidad de que su núcleo esté formado por materiales inusualmente densos o que posea una corteza protectora. El objeto pasará a 2,7 millones de kilómetros de Marte en los próximos días, lo que permitirá a los observatorios analizarlo con más detalle. La resistencia de 3I/ATLAS ha generado un debate en la comunidad científica sobre la posibilidad de que algunos objetos interestelares puedan portar componentes no naturales o estructuras insospechadas. El caso de 3I/ATLAS ha cambiado las reglas del juego en la exploración espacial, ya que un objeto capaz de desafiar al Sol y continuar intacto plantea nuevas preguntas sobre la formación de los planetas en entornos hostiles.