En una planta de biocombustibles de Surrey, Columbia Británica, se descubrió una bacteria del grupo Natronincolaceae que puede producir metano incluso en niveles de amoníaco altos. Esta bacteria, identificada por el equipo del Dr. Ryan Ziels de la Universidad de Columbia Británica, es capaz de sobrevivir en condiciones extremas y mantener la producción de metano estable. El hallazgo, publicado en Nature Microbiology, podría cambiar el futuro de la bioenergía. La bacteria puede trabajar en digestores anaeróbicos, donde los microorganismos descomponen residuos orgánicos en ausencia de oxígeno, produciendo metano como principal componente del gas natural renovable. Esto podría reducir la dependencia del gas fósil y escalar la producción de gas natural renovable. Los investigadores creen que esta bacteria puede ser clave para una industria sostenible y podría aplicarse en instalaciones rurales o agrícolas, donde los desechos de animales y cultivos podrían convertirse directamente en energía local. El Dr. Steven Hallam destacó que este descubrimiento revela una forma de organización biológica más eficiente, donde la bacteria trabaja junto a otras especies, repartiéndose funciones y optimizando rutas químicas. La producción de gas natural renovable podría alcanzar un 98% de pureza, lo que permitiría inyectarlo a la red de gas natural o usarlo como combustible para vehículos. Más de 115.000 toneladas de restos alimentarios se transforman anualmente en la planta de biocombustibles de Surrey.