Los corales son archivistas naturales del planeta, conservando la memoria de los océanos y del clima en sus esqueletos. Un equipo internacional liderado por la geocientífica Carra Williams ha desarrollado un método revolucionario para escanear fósiles de coral en tres dimensiones sin dañarlos, utilizando la tomografía computarizada de neutrones (NCT). Esta técnica permite distinguir los minerales que componen los corales, como el aragonito y la calcita, y generar imágenes tridimensionales que muestran qué zonas del coral aún conservan el aragonito intacto. Los investigadores han aplicado este método a corales de distintos lugares del Pacífico, incluyendo muestras de Ashmore Reef con más de 40.000 años de antigüedad. El profesor Jody Webster destacó que utilizar neutrones para mirar dentro de los fósiles de coral permite liberar datos ocultos durante milenios. Estos registros servirán para afinar los modelos climáticos y comprender cómo los océanos respondieron a los cambios de temperatura y acidez en el pasado. La NCT inaugura una etapa en la que cada coral fósil puede actuar como una cápsula del tiempo, ayudando a reconstruir niveles del mar, temperaturas y variaciones en los ciclos de carbono con una precisión sin precedentes.