El huracán Melissa ha recuperado la categoría 4 en su avance hacia el oriente de Cuba, con vientos sostenidos de hasta 215 kilómetros por hora. El ciclón, que cruzó Jamaica como un huracán de categoría 5 con vientos de más de 280 kilómetros por hora, se debilitó temporalmente, pero ha vuelto a intensificarse. El ojo del huracán se encontraba a unos 175 kilómetros al suroeste de Guantánamo y avanzaba hacia el norte a unos 15 kilómetros por hora. Las provincias de Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín, Las Tunas y Camagüey permanecen en alarma ciclónica. Las autoridades cubanas han advertido del alto riesgo para la vida por los efectos de Melissa, que podría dejar hasta 450 litros por metro cuadrado de lluvia y oleajes de hasta ocho metros. En Santiago de Cuba, ya se han reportado inundaciones en zonas bajas. El presidente Miguel Díaz-Canel ha pedido responsabilidad y precaución ante una noche que será muy difícil para todo el país. En las seis provincias bajo alarma se han evacuado o protegido a unas 735.000 personas. En Jamaica, Melissa ha dejado al menos tres muertos y graves daños materiales. El primer ministro, Andrew Holness, declaró el país como zona catastrófica. Más de medio millón de personas se han quedado sin electricidad y unas 15.000 están alojadas en refugios.