Nuevas excavaciones en Arabia Saudí revelan que comunidades humanas ocuparon el desierto del Nefud hace más de 12.000 años, dejando arte rupestre monumental como guía visual y símbolo cultural. Se han encontrado 62 paneles de arte rupestre con 176 grabados, de los cuales 130 representan animales de tamaño natural. Los grabados se ubicaron estratégicamente sobre rutas naturales hacia fuentes de agua y actuaron como señales visuales en un entorno cambiante y exigente. Las investigaciones en tres yacimientos del sur del desierto de Nefud muestran que estas poblaciones desarrollaron una cultura visual compleja y funcional, conectada con tradiciones del Levante mediterráneo. La datación por luminiscencia situó la antigüedad del arte entre 12.800 años y 12.200 años atrás. Los autores proponen que los grabados funcionaron como marcas territoriales o recordatorios de derechos de acceso.