Un grupo internacional de científicos ha propuesto un nuevo modelo cosmológico que sugiere que el Universo podría colapsar sobre sí mismo mucho antes de lo que se creía. El estudio, publicado en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics, modifica la constante cosmológica, representada por la letra griega λ, que se consideraba positiva, pero que ahora se sugiere que podría ser negativa. Esto cambiaría completamente el destino del Universo, que en lugar de expandirse indefinidamente, alcanzaría un punto máximo y comenzaría a contraerse hacia un colapso total, el llamado Big Crunch. El físico Henry Tye, de la Universidad de Cornell, resumió que durante veinte años se ha creído que el Universo se expandiría eternamente, pero que los nuevos datos indican que tiene un fin. El modelo incorpora axiones, partículas hipotéticas ultraligeras que habrían impulsado la expansión inicial, y sugiere que el Universo seguiría expandiéndose durante unos 11.000 millones de años más, hasta alcanzar un tamaño máximo de 1,7 veces el actual. Luego comenzaría la contracción, que duraría unos 8.000 millones de años, concluyendo con todo el cosmos comprimido en una singularidad. La vida del Universo alcanzaría unos 33.000 millones de años, de los cuales ya han transcurrido 13.800 millones.