Un nuevo estudio muestra cómo la luz en estado de gato de Schrödinger puede inducir superposiciones electrónicas en sólidos, abriendo la puerta a fases exóticas de la materia y posibles avances en computación cuántica. El gato de Schrödinger es un ejemplo que se ha colado en la cultura popular para mostrar lo extraño de la física cuántica. Un grupo de investigadores ha dado un paso que podría cambiar la manera en que entendemos la materia, mostrando cómo un tipo especial de luz puede inducir superposiciones en sistemas electrónicos. La idea central del artículo es que la luz no solo ilumina ni excita, sino que puede transmitir sus propiedades cuánticas a la materia. El estudio se publicó en el repositorio arXiv en 2024, con autores como A. R. Kuzmak, M. Schüler, M. Kiffner y D. Jaksch. La tecnología actual permite la verificación experimental de gatos cuánticos electrónicos en los próximos años.