El proyecto ITER busca recrear la fusión nuclear en la Tierra, un proceso que ocurre en las estrellas, para generar energía limpia y renovable. La instalación se está construyendo en el sur de Francia y cuenta con la colaboración de 35 naciones, incluyendo Estados Unidos, Rusia, Japón, India, Corea del Sur y China. El presupuesto supera los 30.000 millones de euros, con la Unión Europea aportando más de 8.000 millones. El objetivo es demostrar que la fusión nuclear es viable en condiciones controladas, lo que podría abrir la puerta a futuras plantas comerciales capaces de ofrecer energía limpia a gran escala. El corazón de ITER es un Tokamak, un dispositivo en forma de toroide que confina plasma supercaliente mediante potentes campos magnéticos. Se espera lograr que los núcleos atómicos se unan y liberen diez veces más energía de la que consume el sistema. España también participa en el proyecto con más de 55 empresas involucradas en aspectos técnicos y logísticos. El proyecto enfrenta desafíos técnicos y de calendario, pero si cumple sus objetivos, podría revolucionar la generación de energía.