La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé un verano más cálido de lo habitual en 2025, con temperaturas que pueden alcanzar los 44 grados en algunas zonas. El aire acondicionado es fundamental para garantizar el confort, pero su uso intensivo dispara el coste de la factura de la luz. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda el control solar como estrategia fundamental, y el uso de persianas exteriores puede conseguir un ahorro de hasta un 10% o incluso un 30% según algunas fuentes. Las persianas funcionan como aislante térmico, impidiendo que la temperatura interior salga y manteniendo el calor o el frío generado por sistemas de calefacción o aire acondicionado. La empresa Toldos Andalucía afirma que gracias a las persianas se puede reducir el gasto en aire acondicionado y ventiladores, y recomienda comprobar el estado del cajón de la persiana para asegurar un buen aislamiento térmico. Las persianas termorreguladoras, como las de aluminio, son especialmente efectivas para bloquear la radiación solar y mantener la temperatura interior.