El cometa interestelar 3I/ATLAS ha multiplicado su brillo por 40 desde principios de septiembre de 2025, lo que ha sorprendido a los astrónomos. Su visita es única y su comportamiento es impredecible. El cometa muestra una atmósfera verde de unos cinco minutos de arco de diámetro, asociada a la presencia de moléculas como el carbono diatómico. La cola del cometa apunta hacia el Sol, lo que es inusual. El 3 de octubre, el cometa pasará a solo 29 millones de kilómetros de Marte, lo que permitirá a las sondas orbitales registrar datos inéditos. La comunidad astronómica también prepara telescopios para acompañar la campaña marciana. El cometa ofrece pistas sobre cómo se comportan los cometas formados en otros sistemas estelares. Su composición, estallidos y atmósfera verde son piezas de un rompecabezas que podría ampliar lo que sabemos sobre la química del universo temprano.