El supertifón Ragasa ha causado más de 25 muertos en Taiwán y Filipinas. En Taiwán, el desbordamiento de un lago natural en el cauce del arroyo Matai'an anegó el municipio de Guangfu, dejando 15 víctimas mortales, en su mayoría ancianos. En Filipinas, se han registrado al menos 10 muertes, incluyendo siete pescadores que se ahogaron después de que su embarcación fuera azotada por fuertes olas y vientos fuertes. Hong Kong ha amanecido paralizada por vientos huracanados, con una señal de tifón al nivel 10, el máximo, y se han registrado 56 heridos. El sureste de China se prepara para el impacto con medidas de emergencia y suspensión de actividades, con casi 1,9 millones de personas reubicadas. La ciudad de Shenzhen evacuará a 400.000 personas en zonas de riesgo y decretará el cierre temporal de su aeropuerto.