Un físico de la NASA, Slava Turyshev, propone un enfoque renovado para detectar indicios de energía oscura dentro del sistema solar. La teoría de la relatividad general de Einstein ha resistido pruebas, pero Turyshev sugiere que podría no ser suficiente para explicar todo lo que vemos en el universo. La energía oscura constituye cerca del 70% del universo y se cree que actúa a grandes escalas, pero no deja huellas observables en nuestro sistema solar. Turyshev llama a esta discrepancia el 'Gran Desajuste' y propone que los efectos de la energía oscura o de una posible fuerza adicional solo se manifiestan en regiones de baja densidad de materia. El investigador sugiere diseñar un experimento concreto dentro del sistema solar que parta de una predicción falsable, utilizando datos de grandes misiones cosmológicas como Euclid o DESI. La idea es estudiar las posibles perturbaciones en las trayectorias de naves espaciales u otros objetos, con una precisión mayor que la alcanzada hasta ahora. Si se detectara una desviación, aunque mínima, respecto a lo que predice la relatividad general, eso podría ser la primera prueba directa de la energía oscura o de una nueva fuerza fundamental.