Un estudio de la Universidad Yonsei en Corea del Sur ha analizado cientos de explosiones estelares, supernovas tipo Ia, y sugiere que la expansión del universo no se acelera, sino que se frena. Esto contradice la teoría establecida desde finales del siglo XX, que indicaba que el universo se expande cada vez más rápido debido a la energía oscura. Los investigadores encontraron que la luminosidad de las supernovas depende de la edad de las estrellas progenitoras, lo que podría haber distorsionado las mediciones originales. El estudio, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, plantea la posibilidad de que la energía oscura no sea una constante, sino una fuerza que se debilita con el tiempo. El profesor Young-Wook Lee, autor principal del estudio, afirma que los resultados muestran que la energía oscura evoluciona mucho más rápido de lo que se pensaba. El estudio se alinea con algunas observaciones recientes del proyecto DESI, que también detectó indicios de que la energía oscura podría estar variando en intensidad. En cinco años, el Observatorio Vera C. Rubin podría confirmar o descartar definitivamente esta desaceleración.