Un equipo internacional liderado por Mauri Valtonen, de la Universidad de Turku, ha logrado capturar una imagen real de dos agujeros negros girando juntos a 5.000 millones de años luz. La imagen, obtenida gracias a una red de radiotelescopios y el satélite ruso RadioAstron, muestra dos chorros de partículas que revelan la presencia de los agujeros negros. El agujero negro principal tiene una masa 18.000 millones de veces mayor que la del Sol, mientras que el secundario se mueve tan rápido que deforma su propio chorro de partículas. La historia de OJ287, el cuásar que alberga estos agujeros negros, es fascinante y ha sido objeto de estudio durante cuarenta años. Los científicos han comparado este hallazgo con 'ver bailar a dos sombras invisibles' y consideran que abre una nueva vía para estudiar cómo crecen y se fusionan los agujeros negros. Aunque persisten dudas, la imagen existe y muestra lo que durante cuarenta años fue solo una sospecha. Los investigadores advierten que solo una futura misión espacial con la resolución de RadioAstron podrá disipar definitivamente la incertidumbre.