El pueblo châtelperroniano habitó lo que hoy es Francia y el norte de España hace unos 55.000 a 42.000 años. Un nuevo trabajo de investigación sugiere que los châtelperronianos también tenían preferencia por las joyas hechas con conchas marinas. Los investigadores descubrieron pigmentos y conchas, muchas de ellas perforadas, del período châtelperroniano en el sitio paleolítico de La Roche-à-Pierrot en Saint-Césaire sobre la costa atlántica de Francia. El hecho de que haya conchas sin perforar y otras perforadas sin desgaste sugiere que el sitio era un taller de joyería, más específicamente, el taller de joyería más antiguo de Europa occidental. Los investigadores hallaron 37 herramientas de piedra en Châtelperronian, 96 fragmentos de pigmentos rojos y amarillos y conchas marinas de al menos 42.000 años, que incluyen 30 especímenes completos y perforados. Las conchas provienen de la costa atlántica que en esa época estaría a unos 100 kilómetros, en tanto que los pigmentos provienen de un sitio ubicado a 40 kilómetros. Las distancias sugieren que existían grandes redes comerciales, o bien una notable movilidad humana. Las joyas de conchas y los pigmentos representan la “explosión de expresión simbólica” de ese período, con ornamentación, diferenciación social y afirmación de la identidad, todo típicamente vinculado al Homo sapiens.