Un equipo de paleontólogos ha descubierto en Siberia el cuerno más largo jamás hallado de un rinoceronte lanudo, con 1,64 metros de longitud y una edad de 19.600 años. El cuerno pertenecía a una hembra y su tamaño no se corresponde con el tamaño del cuerpo. Los investigadores han podido estudiar los anillos de crecimiento del cuerno y han descubierto que el animal vivió más de 40 años, lo que lo convierte en el más longevo conocido de su especie. El cuerno ha sido datado en 19.600 años y se cree que fue utilizado para retirar la nieve que cubría la hierba en la tundra. El descubrimiento ha sido publicado en el Journal of Zoology y ha sido realizado por un equipo de investigadores liderados por el paleontólogo Gennady Boeskorov. El cuerno se encuentra actualmente en el Museo del Mamut de Yakutsk, donde será objeto de futuras investigaciones. El descubrimiento ha generado un gran interés en la comunidad científica y ha planteado nuevas preguntas sobre la biología y el comportamiento de los rinocerontes lanudos.