En una cantera del sur de Inglaterra, se ha descubierto una serie de huellas fosilizadas de dinosaurios saurópodos que forman la pista más larga de Europa, con más de 200 huellas y una longitud de 220 metros. La huella más grande mide un metro de longitud y pertenece a un saurópodo colosal, probablemente un Cetiosaurus. Las huellas están tan bien conservadas que revelan detalles del movimiento del animal, como la forma en que apoyaba sus patas y la dirección que tomaba. El hallazgo también incluye restos de animales marinos, fragmentos de plantas y una mandíbula de cocodrilo, lo que sugiere que el entorno en aquella época era una laguna costera tropical. Los investigadores han subrayado la importancia de preservar este yacimiento como un tesoro científico y educativo. La documentación 3D permitirá crear modelos digitales de cada pisada, lo que facilitará estudios a largo plazo sobre el modo de andar, la distribución del peso y la interacción entre individuos. El equipo de investigación estuvo liderado por equipos de las universidades de Oxford, Birmingham y Liverpool John Moores, junto con el Museo de Historia Natural de Oxford.