Un equipo internacional de investigadores ha descubierto un fósil de líquen de 410 millones de años en el sur de Brasil, que ha sido identificado como Spongiophyton nanum. Este hallazgo ha permitido repensar la historia de la vida en la Tierra, ya que se cree que los líquenes jugaron un papel esencial en la colonización del medio terrestre. El fósil fue encontrado en formaciones devónicas en la cuenca del Paraná y ha sido analizado con tecnología de imagen nanométrica, rayos X de alta resolución y espectroscopía avanzada. Los resultados han revelado una estructura interna compleja, con redes de hifas fúngicas y células fotosintéticas similares a algas verdes. El estudio ha sido publicado en Science Advances y ha sido liderado por el doctor Bruno Becker-Kerber. El descubrimiento sugiere que los líquenes podrían haber sido incluso anteriores en protagonismo a los helechos y musgos primitivos, actuando como ingenieros ecológicos antes de la llegada de estructuras vegetales más complejas.