Un equipo de investigadores liderado por el paleontólogo Caio César Rangel ha descubierto un colmillo fósil en Brasil que pertenece a un depredador gigante que vivió hace 25 millones de años. El fósil, encontrado en la Formación Tremembé, es un colmillo inferior derecho de casi seis centímetros de longitud y pertenece a un animal de la familia Proborhyaenidae, un grupo de metaterios sudamericanos. El estudio, publicado en la Revista Brasileira de Paleontologia, describe el fósil y lo sitúa dentro de un grupo enigmático de depredadores que dominaron los ecosistemas tropicales de Sudamérica durante el Paleógeno. El fósil es importante porque permite reconstruir la existencia de una criatura carnívora de gran tamaño que reinó como depredador tope en un entorno pantanoso que ya no existe. La fauna que compartía el hábitat con este depredador incluía grandes herbívoros como los notoungulados y los litopternos. El hallazgo también ayuda a iluminar la evolución y declive de estos depredadores únicos, que prosperaron durante buena parte del Paleógeno pero desaparecieron hacia finales del Oligoceno.