El cultivo de alimentos en el espacio es un desafío complejo. La creación de invernaderos lunares es un objetivo ambicioso. Un invernadero lunar es un ecosistema controlado que funciona en condiciones extremas. La NASA inició experimentos con su sistema Veggie en 2014 y logró cultivar lechugas en la Estación Espacial Internacional en 2015. China también ha avanzado en la agricultura espacial, logrando cosechar lechugas y tomates en la estación espacial Tiangong en 2023. La NASA y otras agencias espaciales trabajan en sistemas bioregenerativos para producir alimentos frescos en la Luna y Marte. Los retos clave para cultivar lechugas en la Luna incluyen la radiación cósmica, temperaturas extremas, falta de atmósfera y gravedad reducida. Aunque no se ha logrado cultivar lechugas en la Luna, la tecnología está avanzando y se espera que sea posible en la próxima década. La startup francesa realizó pruebas de cultivo de lechugas utilizando un análogo de regolito lunar en 2021. La misión Chang’e 4 de China intentó germinar semillas de algodón, colza y papa en la Luna en 2019, pero no hubo lechugas en este experimento.