En la madrugada del martes 12 de agosto, Venus y Júpiter se alinearán en un acercamiento que los dejará separados por menos de un grado. Aparecerán juntos en el horizonte este a partir de las 3 a.m., elevándose con la constelación de Géminis. Antes de la salida del Sol alcanzarán unos 20 grados de altura, un ángulo perfecto para ser observados sin necesidad de equipo sofisticado. El encuentro será tan cercano que podrás cubrirlos con la uña del dedo meñique extendido. La Gran Mancha Roja de Júpiter, una tormenta gigantesca que dobla en tamaño a la Tierra, podrá ser identificada con un telescopio. Venus mostrará fases similares a las de la Luna, visibles únicamente con instrumental óptico. El ciclo completo de fases de Venus dura 584 días. La Luna, en fase gibosa menguante y con un 90%-95% de iluminación, no arruinará el espectáculo. El acercamiento de Venus y Júpiter se combina con la lluvia de meteoros Perseidas, lo que promete ser uno de los momentos más memorables del calendario astronómico del año.