La COP30, la cumbre global más importante de las Naciones Unidas sobre cambio climático, se celebra del 10 al 21 de noviembre de 2025 en Belém, Brasil. La cuenta atrás climática ha comenzado y más de 50.000 representantes de casi 200 países se reúnen para discutir el futuro del planeta. La elección de Belém no es casual, ya que busca discutir la Amazonía en la Amazonía, subrayando el papel central de los bosques tropicales como reguladores del clima global. El evento se organiza en torno a seis ejes prioritarios: transición energética, protección de bosques, transformación agrícola y alimentaria, resiliencia urbana e infraestructura sostenible, desarrollo humano y social, y financiación climática. La COP30 representa un punto de inflexión para medir si los compromisos internacionales son suficientes para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C. Argentina presentó su NDC 3.0, que fija un tope de 375 Mt de CO₂ equivalente para 2030 y 2035. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que esta COP debe marcar el inicio de una década de aceleración y resultados. La transición justa emerge como eje transversal de la COP30, y se debatirá el impacto del cambio climático en la salud humana. La Amazonía almacena hasta 200.000 millones de toneladas de carbono y alberga miles de especies únicas, pero la deforestación y la minería ilegal la amenazan cada día. Belém invirtió 1.300 millones de dólares en infraestructura, transporte y saneamiento para convertir la ciudad en un ejemplo de sostenibilidad.