Los investigadores del MIT han realizado un experimento en el que han creado 'terremotos de laboratorio' para estudiar la dinámica de la energía durante un terremoto. Utilizando muestras de granito y partículas magnéticas, han podido medir la energía liberada durante el proceso. Los resultados muestran que solo el 10% de la energía de un terremoto causa los temblores físicos, mientras que entre el 68 y el 98% de la energía se convierte en calor en torno al epicentro del terremoto. Menos del 1% de la energía se utiliza para quebrar roca y crear nuevas superficies. Los investigadores, liderados por Daniel Ortega-Arroyo y Matěj Peč, creen que estos hallazgos pueden ayudar a mejorar los modelos de terremotos y la mitigación de riesgos naturales. El experimento ha permitido aislar la física de los terremotos y entender mejor los procesos microfísicos que ocurren durante un terremoto.