El guepardo asiático, una subespecie del guepardo africano, se encuentra al borde de la extinción con solo 17 individuos en libertad en Irán. Su declive se debe a la caza furtiva, urbanización, agricultura, escasez de presas, accidentes en rutas y conflictos con ganaderos. En la década de 1990, había centenares de guepardos asiáticos, pero en 2007 solo quedaban entre 60 y 100. Irán y organizaciones internacionales han implementado planes de emergencia, como la creación de reservas naturales, protección en carreteras, educación comunitaria y programas de reproducción en cautiverio. Sin embargo, la falta de diversidad genética y la escasez de individuos hacen que la recuperación de la especie sea larga y compleja. La colaboración internacional es indispensable para salvar al guepardo asiático, considerado una especie bandera que garantiza la protección de vastos ecosistemas.