Un estudio publicado en Nature Climate Change ha demostrado que la exposición repetida a olas de calor acelera el envejecimiento biológico. El trabajo, liderado por la Universidad de Hong Kong, siguió durante 15 años a 25.000 personas en Taiwán. Los resultados mostraron que cuatro días extra de ola de calor en un periodo de dos años se tradujeron en nueve días añadidos a la edad biológica de los participantes. En trabajadores manuales, más expuestos al sol y al calor, ese efecto se disparó hasta 33 días. La razón exacta aún se desconoce, pero la hipótesis principal es que las altas temperaturas dañan el ADN y someten el organismo a un estrés constante. La prevención pasa por reforzar el diseño urbano y tomar medidas individuales como hidratarse y buscar refugio en lugares frescos.