Investigadores europeos han reconstruido una docena de fragancias históricas, incluyendo el 'olor del infierno', gracias al proyecto ODEUROPA, financiado por la Unión Europea. El proyecto creó una base de datos con 2,4 millones de referencias olfativas y permitió a investigadores como el Dr. William Tullett reconstruir aromas a partir de fuentes originales. El 'olor del infierno' se recreó a partir de sermones del siglo XVI y XVII y se presentó en la Exposición Universal de Osaka 2025. La profesora Inger Leemans destacó el patrimonio olfativo como una dimensión poco explorada de la cultura. El proyecto también desarrolló un kit de herramientas del patrimonio olfativo y una guía de narración olfativa para museos y sitios patrimoniales. La inteligencia artificial se aplicó a documentos antiguos para identificar referencias olfativas y se entrenaron modelos de IA que analizaron 43.000 imágenes y 167.000 textos históricos en seis idiomas.