Aragón acaba de activar su segundo gran proyecto de centros de datos. La apuesta pasa por un reto difícil de ignorar
Aragón ha activado su segundo gran proyecto de centros de datos, con una inversión de 12.048 millones de euros en tres megainstalaciones impulsadas por Forestalia. El proyecto, llamado Proyecto Búfalo, incluye la construcción de centros de datos en Magallón, Botorrita y Alfamén, que generarán unos 30.000 empleos temporales y más de 1.000 puestos estables. La capacidad de computación del proyecto rivaliza con la de Dublín y París, y aspira a aproximarse a la de Frankfurt. El proyecto también incluye la generación de energía renovable a través de parques eólicos y fotovoltaicos, que cubrirán aproximadamente la mitad del consumo energético de los centros de datos. Sin embargo, la red eléctrica en Aragón está trabajando al límite, lo que puede condicionar el impacto real del proyecto. El Gobierno de Aragón ha declarado la iniciativa como de Interés General Autonómico, pero el avance real dependerá de decisiones que no están íntegramente en manos de la comunidad.
...promete mucho, pero la realidad es que la red eléctrica en Aragón está al límite, lo que puede convertir este proyecto en un castillo de naipes. ¿Será capaz el Gobierno de Aragón de resolver este problema y hacer que el Proyecto Búfalo sea un éxito? Solo el tiempo lo dirá. Mientras tanto, podemos disfrutar de la ilusión de tener un centro de datos que rivaliza con los de Dublín y París, pero sin olvidar que la realidad puede ser muy diferente.