Han pasado diez años desde que Apple presentó el primer iPad Pro, un dispositivo que trajo una contradicción mayúscula a Steve Jobs. El primer modelo, de 12,9 pulgadas, fue el pistoletazo de salida de una carrera de fondo para que el iPad Pro se convirtiera en un ordenador. En 2016, llegó un iPad Pro de 9,7 pulgadas, y en 2017, la segunda generación introdujo la pantalla ProMotion con 120 Hz. En 2018, el diseño del iPad Pro cambió con la incorporación de Face ID y el Apple Pencil 2. En 2021, llegó el chip M1, y en 2022, iPadOS 16 con la función Stage Manager. Finalmente, en 2025, el iPad Pro ha ganado la guerra contra su propio creador con un sistema de ventanas como el del Mac y una barra de menús como la de macOS. El viaje ha sido largo, pero el iPad Pro ya es el ordenador que siempre debió ser. Apple ha aceptado su verdadera naturaleza, y el camino ha sido largo, pero las piezas han encajado. La llegada del Magic Keyboard en 2020 dio el hardware definitivo, y ahora, con iPadOS 26, el software por fin está a la altura de esa promesa.