El Ejército de EE. UU. ha probado el Switchblade 600, una munición teledirigida que combina la paciencia de un dron de vigilancia con la contundencia de un misil antiblindaje. Pesa 34 kg, mide metro y medio y tiene un alcance de 43 km. Su particularidad es que puede volar hasta 40 minutos como un dron de reconocimiento, transmitiendo imágenes en tiempo real al operador, antes de lanzarse contra el blanco con una ojiva del tipo Javelin, capaz de neutralizar vehículos blindados. El capitán Jeffrey Weller lo resumió de forma directa: 'Es un misil con control remoto que vuela como un dron hasta llegar al objetivo'. El despliegue del Switchblade responde a las lecciones aprendidas en conflictos recientes, especialmente en Ucrania, donde los drones pasaron de ser simples ojos en el cielo a protagonistas del combate. El Ejército de EE. UU. busca ampliar el alcance de sus brigadas acorazadas entre 5 y 15 km más allá de lo habitual, justo la franja donde sus tropas eran más vulnerables. El Switchblade 600 promete ventajas tácticas claras, como atacar objetivos blindados sin exponer tropas, convertirse en dron o misil según la necesidad y reducir daños colaterales al poder abortar en vuelo.