En 2017, Xi Jinping trazó un horizonte militar ambicioso para China, con metas a corto y medio plazo. Desde entonces, China ha avanzado significativamente en su programa espacial y de defensa. Recientemente, han aparecido imágenes nítidas de un caza furtivo pesado atribuido a Shenyang Aircraft Corporation, identificado como J-XDS o J-50. El diseño del J-50 es sin cola, con puntas alares basculantes y toberas 2D con empuje vectorial. Aunque no hay datos confirmados sobre su propulsor, configuración de sensores o calendario, el J-50 sugiere un desarrollo paralelo al del J-20. China busca posicionarse en la vanguardia de la próxima generación de cazas furtivos. En paralelo, se han visto avances del J-20S biplaza y el J-35 naval. El J-50 es un ejemplo de la experimentación de China con conceptos radicales en aviación militar.