Un adolescente de 16 años, Taki Allen, fue rodeado por ocho coches patrulla y agentes de policía armados después de que un algoritmo de IA del sistema de videovigilancia identificara una bolsa de Doritos en su bolsillo como un arma de fuego. El incidente ocurrió en el instituto Kenwood en Baltimore. La empresa Omnilert, responsable del sistema de detección de armas, calificó el suceso como un 'falso positivo' y defendió que el sistema funcionó según lo previsto. Sin embargo, la comunidad cuestiona la efectividad del sistema y su posible impacto en la seguridad escolar. El distrito escolar prometió reforzar los protocolos de verificación antes de remitir los avisos a las fuerzas de seguridad. El incidente ha reavivado el debate sobre el uso de inteligencia artificial en contextos de seguridad pública y educativa.