Un experto en seguridad informática, Marek Tóth, ha descubierto una vulnerabilidad en las extensiones de gestores de contraseñas que podría permitir a los atacantes robar información sin que el usuario lo perciba. La técnica se basa en ocultar los elementos que las extensiones insertan en la página para que el usuario interactúe con ellos sin verlo. El estudio incluye pruebas prácticas y una estimación del alcance: alrededor de 40 millones de instalaciones activas potencialmente expuestas. Las extensiones vulnerables incluyen 1Password, Bitwarden, Enpass, iCloud Passwords, LastPass y LogMeOnce. Sin embargo, algunas compañías como NordPass, Dashlane, Keeper, ProtonPass y RoboForm ya han aplicado medidas correctoras. La reacción de los fabricantes ha sido dispar, y algunos han clasificado el fallo como 'informativo', lo que implica que no se realizarán cambios inmediatos. Se recomienda desactivar el autocompletado manual y recurrir al copiar y pegar para reducir la exposición.