Un informe de Cisco Talos ha revelado que el grupo ruso Static Tundra ha estado comprometiendo dispositivos de red desde hace más de una década, utilizando una vulnerabilidad descubierta y corregida en 2018. El grupo, vinculado al Centro 16 del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB), ha mantenido acceso constante a sistemas de todo el mundo, robando información confidencial sin ser detectado durante años. La vulnerabilidad, identificada como CVE-2018-0171, afecta la función Smart Install del sistema Cisco IOS y permite a los atacantes ejecutar código arbitrario o desestabilizar dispositivos. A pesar de que Cisco publicó parches en su momento, muchas organizaciones no los aplicaron o siguen usando equipos que ya no reciben soporte. Los investigadores creen que el grupo ha automatizado la explotación a gran escala de esta vulnerabilidad, localizando dispositivos vulnerables a través de motores de búsqueda como Shodan o Censys. El grupo ha estado activo en Norteamérica, Europa, África y Asia, y ha aumentado su actividad tras el inicio del conflicto entre Rusia y Ucrania.