El mercado de la domótica y los hogares inteligentes en España alcanzó un valor de 3.260 millones de dólares en 2023 y se espera un crecimiento anual del 22% hasta 2030. Sin embargo, la falta de seguridad en estos dispositivos puede convertirlos en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes. En 2024, el INCIBE gestionó más de 97.000 incidentes, de los cuales casi 7.500 fueron intrusiones o intentos de acceso no autorizado. Los expertos advierten que la configuración inicial segura, las actualizaciones y el mantenimiento, así como la protección de la red doméstica, son fundamentales para evitar ataques. Según Hervé Lambert, directivo de Panda Security, 'cada dispositivo conectado es un punto más que un ciberdelincuente puede intentar vulnerar'. Los errores más comunes de los usuarios incluyen mantener las contraseñas de fábrica, no actualizar el firmware y priorizar la comodidad sobre la seguridad. Para blindar el hogar inteligente, es necesario cambiar la configuración inicial, actualizar el firmware, deshabilitar funciones innecesarias y proteger la red doméstica.