Microsoft ha desarrollado una tecnología de refrigeración llamada microfluídica, que permite hacer fluir líquido refrigerante directamente a través del chip de silicio, reduciendo la temperatura interna de los chips hasta en un 65%. Esta tecnología podría reducir los costos operativos y mejorar el índice de eficiencia energética (PUE) en centros de datos. Microsoft ha producido varias iteraciones de diseño en el último año, perfeccionando cada detalle para asegurar una solución fiable, duradera y libre de fugas. La empresa está invirtiendo más de 30.000 millones de dólares en mejoras de infraestructura, incluyendo sus chips Cobalt y Maia, y su arquitectura de centros de datos. La microfluídica podría transformar la manera en que se diseñan los chips del futuro, permitiendo más potencia en menos espacio.