Taco Bell ha instalado asistentes de voz con inteligencia artificial en más de 500 restaurantes, pero los problemas técnicos y las bromas de los usuarios están obligando a la empresa a replantear su estrategia. Dos millones de pedidos después, Taco Bell reconoce que los humanos siguen siendo necesarios. El director de tecnología digital, Dane Mathews, admite que la experiencia con el sistema es irregular y que los empleados humanos han tenido que intervenir para completar correctamente los pedidos. La empresa está reconsiderando dónde implementar esta tecnología, especialmente en restaurantes muy concurridos con largas colas, donde un empleado humano podría gestionar mejor la situación. Otras cadenas de comida rápida, como McDonald's y Wendy's, también están experimentando con tecnología de IA para gestionar pedidos.